Ayer por la noche House of the Dragon llegó a su final y con ello comenzó un periodo de espera de casi dos años hasta que volvamos a ver algo más de la serie, pero ¿Qué tal estuvo la primera temporada? Pues en esta reseña te contaré mi opinión a detalle (ycon un poco de spoilers) de todo lo que vimos a lo largo de estos 10 episodios.

Un drama familiar + Dragones = Perfección
Cuando uno habla de House of the Dragon debe entender que prácticamente todo se centra en un drama familiar tremendo que pudo acabar con la dinastía Targaryen, y aunque la trama es bastante llamativa por sí sola, la realidad es que los dragones le aportan un extra que lleva todo a un nuevo nivel.
Como tal debo decir que la historia a mí me parece fascinante de inicio a fin, pues tiene de todo, drama, traiciones, amor, tristeza, etc. Además de que los personajes son maravillosos en todos los sentidos.
Dicho esto, si ya han visto gran parte de los episodios o si no han visto ninguno mi recomendación principal es que, aunque a veces parezca imposible, intenten mantenerse siempre en un punto neutro, y ya no hablo solo por el sufrimiento que eso conlleva, sino porque el elegir bando a veces puede nublar nuestra vista.

Con lo anterior me refiero principalmente a la interpretación impecable de personajes como Alicent, una mujer calculadora, inteligente y dispuesta a sacrificar todo por su familia e incluso de Otto, quien en su intento por conseguir el Trono de Hierro para los suyos termina convirtiéndose en un antagonista silencioso y brutal de la Corona.
Como punto final de este apartado quiero comentar también que House of the Dragon cuenta, al menos en un inicio, con bastantes saltos temporales muy necesarias y que incluso llevan al a historia a sentirse más tensa, esto debido a que nos da pie a notar que los conflictos han ido creciendo entre las sombras y que el rencor se ha apoderado de muchos, dando así inicio a la famosa Danza de Dragones.

La mejor elección de elenco de la historia
Cuando recién se anunció el elenco oficial de House of the Dragon recuerdo a mucha gente hacer preguntas despectivas sobre determinadas actrices y actores como “¿y este quién es?” Haciendo alusión a que muchos de ellos no eran tan conocidos.
Pues bien, como ya va siendo costumbre cuando se trata del universo de Game of Thrones, el tiempo y el talento del reparto se encargaron rápidamente de acallar todas esas críticas y de convertirse, al menos a mi parecer, en uno de los mejores seleccionados de la historia.
Esto ya no solo lo digo por el increíble parecido de versiones jóvenes como la de Milly Alcock y Emily Carey con las adultas de Emma D’Arcy y Olivia Cooke, sino también por la magia que cada una de ellas le imprime a su personaje.

Desde el inicio Rhaenyra se nos muestra como una joven intrépida, soñadora, fuerte y valiente, y no deja de serlo ni un solo momento, de hecho, gracias a las actrices que la interpretan es que el tema de ser imparcial se imposibilita muchas veces.
Sumado a eso, Alicent también resulta maravillosa, pues como ya dije es alguien calculadora y bastante inteligente, aunque aquí lo que hay que destacar es ese crecimiento que se percibe en ella gracias a Olivia, pues se puede ver claramente una transición entre esta joven inocente y la adulta que ya controla los hilos de todo (o al menos lo intenta).
Por otro lado, el Daemon de Matt Smith es otra de las interpretaciones más exquisitas que he visto en mucho tiempo a tal grado de que me atrevería a decir que mejoró al persona con ese carisma sin igual, mismo que ha provocado que todos defendamos sus acciones, por más horribles que estas sean.

El arte de crear antagonistas tan buenos
En este punto ya hemos hablado sobre los personajes principales, pero ¿qué pasa con los antagonistas? Pues resulta que, para sorpresa de nadie, también son increíbles.
Empecemos primero por el Sir Cristen Cole de Fabien Frankel, un hombre que de inicio podría parecer encantador pero que tras un par de episodios se convierte en un villano de esos que hace mucho no veíamos en televisión.
El tipo está enojado todo el tiempo, más de lo normal si consideramos que solamente está despechado, no obstante, ese coraje acumulado y su inestabilidad mental lo llevan a convertirse en una amenaza seria para la futura reina, y eso es lo impresionante, que incluso sin estar en pantalla, uno lo siente como un peligro.
Caso similar es lo que pasa con Ewan Mitchell y su interpretación de Aemond, otro sujeto que ha tenido que labrar todo lo que ha conseguido y que por tanto se ve frustrado cuando a otros les regalan las cosas.
Ambos, en su mejor momento, son un espectáculo tremendo, pues generan una tensión constante en el espectador debido tanto a su locura como a su forma impredecible de actuar, lo que los convierte fácilmente en antagonistas de primer nivel.

El Viserys de Paddy Considine, una obra maestra
Hasta este momento hay un personaje al que no había mencionado para nada, pero no porque no mereciera un reconocimiento, sino por todo lo contrario, pues a mi parecer necesitaba su propio espacio en esta reseña de House of the Dragon y ese es el Viserys de Paddy Considine.
Para aquél que haya leído los libros o al menos tenga una noción de ellos, sabrá que este personaje siempre fue alguien muy gris, sin muchas tonalidades y demasiado plano, pero en la serie fue todo lo contrario.
Considine dotó a Viserys, según las mismas palabras de George R. R. Martin, de una majestuosidad trágica de la que él nunca fue capaz.
A decir verdad, a estar alturas es dificil saber a qué se refiere específicamente el autor, no obstante, si se me permite opinar, creo que está bastante relacionado a esta constante aura de cansancio, frustración y tristeza que le provocan todos a su alrededor.

Viserys, durante todos los capítulos donde sale, aparece como un hombre de familia, alguien que ama a los suyos, que sueña con verlos ocupar el puesto que les corresponde en el mundo y sobre todo que desea que estos se lleven bien, no obstante, pocas veces lo logra.
Y es ahí justamente donde entra la magia, pues en estos constantes intentos fallidos el hombre va cayendo cada vez más en un ciclo de miseria que lo arrastra incluso a ser el principal responsable de la Guerra Civil.
Por si esto no fuera suficiente, su episodio de despedida presenta a la audiencia dos de los momentos más épicos de la serie hasta ahora, uno de los cuáles está lleno de una combinación de alegría y melancolía al ver, por una última vez, a su gente reunida en una sola mesa.

VFX, banda sonora y un espectáculo visual superior a cualquier otro
Ya casi para finalizar es importante mencionar y hacer un énfasis también en los tremendos efectos visuales, banda sonora y en general en el espectáculo que nos regala la serie.
Para empezar, los VFX han sido, con justa razón debido al presupuesto, de los mejores en años, pues a pesar de tener que diseñar varios dragones, todos y cada uno de ellos cuentan con características propias que los hacen inconfundibles.
Dicho esto y por si todo lo que he mencionado sobre los personajes anteriores y antagonistas que crean suspenso a pesar de no estar en la escena no fueran suficiente, la banda sonora está creada de tal forma que cada emoción y pequeña situación se potencia en gran medida.
Y ya no solo hablo de un tema de tensión o incluso peligro, sino también los momentos de alegría, de tristeza, de emoción, etc.
Además, el uso de ciertos ángulos y tomas para denotar quienes están de cada bando es también fascinante, prueba de ello es la escena donde Alicent “salta a la guerra” con su famoso vestido verde el día en que su Rhaenyra se compromete con Leanor.

Sinopsis Oficial de House of the Dragon
La trama de House of the Dragon radica en la asunción al trono de Viserys Targaryen, quien, a falta de un heredero, deberá decidir quién será la persona que ocupe su lugar en el Trono de Hierro, después de su muerte, lo que desata todo tipo de conflictos dentro de su propia familia e iniciando así una guerra que podría ser el principio del fin para su casa.
Somos Marvel Latin News, la web donde conseguirás todo lo relacionado a Marvel y el mundo del entretenimiento.





Deja un comentario