Con el paso de los años Netflix ha dejado claro al mundo que no tienen miedo de invertir en productos animados siempre y cuando estos valgan la pena, y esto no es ningún secreto para nadie, pues ya hemos visto cintas como The Sea Beast o Leo que seguramente se convertirán en “clásicos” importantes, no obstante, creo que de entre todos ellos Orión y la Oscuridad destaca, curiosamente, de forma brillante sobre el resto, pues presenta una historia cuanto menos esperanzadora, bella y capaz de entretener a personas de cualquier edad, y en esta reseña te cuento por qué.

Una historia y una reflexión cuanto menos necesaria
Como dije anteriormente, Netflix lleva rato haciendo bien las cosas en cuanto a animación, por lo que, aunque no conocía el material original, mis expectativas eran altas sobre Orión y la Oscuridad, y debo decir que estas fueron bien satisfechas.
La película, de forma poética, aborda el tema de la ansiedad en niños, lo cual resulta sumamente importante para países latinoamericanos donde estos temas, a día de hoy, siguen siendo tabú. Orión, en su intento por experimentar el mundo a su manera, se da cuenta más temprano que tarde que este lo abruma, que le da miedo lo que hay ahí afuera, y aunque en un principio no logra entender lo que le pasa, al poco tiempo descubre que los ataques de pánico que ha vivido toda su vida son resultado de una enfermedad mental.
A estas alturas creo que hay muchas personas en el mundo que piensan que a los niños estas cosas no les pasan, pero el hecho de que se trate en una película (misma que seguramente será vista por millones de personas en el mundo) es fundamental para la visibilización del problema, pues aunque estos temores surgen de lo irracional, la mente no logra verlo de esta manera.
Creo fervientemente que la historia de Orión es preciosa y que, afortunadamente, abre un espacio importante para la reflexión y sobre todo para el acompañamiento, ya que, de alguna manera, todos hemos sido este niño asustado en algún punto de nuestras vidas.
Su formato, además, es bastante agradable a la vista, pues va saltando constantemente entre la animación 3D y la 2D con la finalidad de mostrarnos más de cerca los temores de Orión, y creo que, en parte, es gracias a eso que logras una conexión con él.

Temer es normal, y nadie debería decirte lo contrario
Uno de los puntos más importantes de la película es que durante toda su duración enseña que temer está bien, y que, de hecho, es normal, pues todos le tenemos miedo a algo. Este mensaje, sobre todo en México, “tierra de machos”, es importantísimo, pues hoy por hoy estamos lastimosamente viviendo los resultados de una generación que no permitía a sus hijos llorar o demostrar temor.
Durante la película, Orión experimenta múltiples episodios de ansiedad y múltiples ataques de pánico, y aunque su familia le ayuda a lidiar con ello, no es hasta que encuentra a “Dark” que todo mejora, pues este le enseña que aunque el miedo nunca se va, tampoco tiene nada de malo que se quede, siempre y cuando sepamos manejar ciertas situaciones.
Esto último lo digo debido a que la historia también aborda temas importantes como la pregunta de ¿qué pasaría si por temor pierdo oportunidades?, y aunque en un principio esto parece ser un gran problema para Orión, al poco tiempo se da cuenta que cuando no dejas que el miedo te frene, sino que te inspire, el mundo se convierte en un lugar mucho más bello, brillante e incluso amigable.
Es importante mencionar que Orión y la Oscuridad es una película para todas las edades, pues cuenta con un humor bastante característico que muy seguramente solo entiendan las audiencias mayores y con un mensaje impactante que, como ya dije varias veces, podría marcar la vida de un niño para siempre.

Las voces, parte fundamental del éxito de Orión y la Oscuridad
A pesar de que a estas alturas todavía no es posible revelar algunas sorpresas que tiene Orión y la Oscuridad respecto al elenco de voces, debo decir que estas, evidentemente, fueron seleccionadas con muchísimo cuidado, pues son perfectas y demuestran en su mayoría la personalidad de cada “entidad” que aparece en la cinta.
Respecto a las voces de las que sí se puede hablar, creo que el trabajo de Jacob Tremblay como Orión y de Paul Walter-Hauser como “Dark” no es solo precioso, sino poético, pues ambos personajes forman un vínculo importantísimo va más allá de una simple amistad.
A pesar de tener una voz poderosa, “Dark” transmite mucha paz y seguridad, tanto al espectador como a Orión, por lo que el niño termina confiando en él para emprender un viaje sin precedentes.
La película, además, cuanta con una banda sonora maravillosa y bellísima, por lo que, siendo honesto, no entiendo por qué la cinta no se estrenó en cines, pues sin duda habría pagado por verla más de una vez en pantalla grande.

Sinopsis oficial de Orión y la Oscuridad
Orión se parece mucho a un niño normal de primaria: tímido, sin pretensiones, con un enamoramiento secreto. Pero bajo su aparente normalidad, Orión es una bola de ansiedad adolescente, completamente consumido por miedos irracionales a las abejas, los perros, el océano, las ondas de los teléfonos móviles, los payasos asesinos e incluso a caerse por un acantilado.
Pero de todos sus miedos, lo que más teme es aquello a lo que se enfrenta cada noche: la oscuridad. Así que cuando la encarnación literal de su peor miedo le hace una visita, Dark lleva a Orion a una montaña rusa alrededor del mundo para demostrarle que no hay nada que temer en la noche.
A medida que la improbable pareja se acerca, Orión debe decidir si puede aprender a aceptar lo desconocido, dejar de permitir que el miedo controle su vida y abrazar por fin la alegría de vivir.
Somos Marvel Latin News, la web donde conseguirás todo lo relacionado a Marvel y el mundo del entretenimiento.





Deja un comentario