Hace unos días Prime Video me ha dado la oportunidad de ver la segunda temporada completa de Los Anillos de Poder temporada 2, y aunque las expectativas eran altas, estas sin duda han sido superadas, principalmente porque todos los errores de la primera entrega fueron corregidos.
Esta serie, que debutó hace dos años, pecó de querer ser muy parecida a las películas, lo que siento honesto le quitó mucha profundidad y la hizo ver floja a nivel narrativo, no obstante, las súplicas de todos los fans han sido escuchados, pues aunque aquí se sacrifica a algunos personajes y se les deja de lado, la serie en general es un acierto enorme y un paso precioso hacia la dirección correcta.
Una historia sobre dolor, sacrificio y redención

Cuando la primera temporada de Los Anillos de Poder se estrenó, muchos nos quejamos de que esta, en su intento por ser parecida a las películas, había dejado algunos huecos en la trama y había hecho que su narrativa fuera lenta, sin embargo, esto fue resuelto al completo en la segunda parte.
A lo largo de 8 episodios, los showrunners de la serie se encargaron de cerrar y dar respuesta a casi todas las dudas que existían, y aunque es evidente que hubo algunos huecos que quedaron, por fin se sabe hacia dónde nos dirigimos y el por qué, cosa que anteriormente no ocurría.
Ahora que la historia en su mayoría se centra en la Tierra Media, cada locación va ganando protagonismo y cobrando vida, sobre todo el reino de Khazad-Dûm, pues el viaje de los enanos se vuelve mucho más profundo, peligroso e interesante cuando los anillos comienzan a hacer efecto.
Como en todas las series, esta cuenta con episodios que, al servir como transición, son un poco más lentos, sin embargo, a nivel general no podría ser mejor, pues sabe aprovechar los tiempos, los espacios y sobre todo las emociones, lo que hace que la historia no solo esté bien distribuida, sino que se sienta en lo más profundo de nuestro ser.
La consagración de Sauron como el mejor villano de la historia

Aunque las películas de El Señor de los Anillos son buenas, en ellas Sauron queda a deber, pues nunca luce como un tipo amenazante, sin embargo, esto ha cambiado radicalmente en la segunda temporada de Los Anillos de Poder, misma que, creo, podría servir para consagrar al villano como uno de los más temibles de la historia.
A diferencia de la primera temporada, aquí se le ve desde el primer momento como un tipo despiadado, peligroso y dispuesto a cualquier cosa con tal de tomar el lugar que alguna vez le perteneció a Morgoth, por lo que todas las especies en la Tierra Media, incluidos los orcos, lo detestan.
Si bien es cierto que en durante la primera mitad de la serie este juega un rol mucho más discreto (pues se disfraza para engañar a Celebrimbor), cuando la cosa empieza a ponerse tensa y los elfos a su alrededor notan que algo está mal, como espectador empiezas a experimentar tensión y una sensación única de pánico, casi como si estuvieras en la misma habitación que él.

Esto último se logra, en su mayoría, gracias a lo bien escrito que está el personaje y al enorme trabajo de Charlie Vickers, pues su interpretación de Sauron genera un impacto que pocas veces e experimentado en mi vida, principalmente porque no hace que odies al villano, sino más bien, que lo respetes y le temas.
Debido a que esta temporada cuenta con varios episodios que se desarrollan únicamente en la Tierra Media (a diferencia de la pasada que constantemente saltaba a Númenor), el espectador se vuelve más consiente del panorama general y, por tanto, del daño que causó este sujeto al mundo entero.
Sumado a lo anterior, es importante resaltar que el poderío de Sauron no es solo por sus habilidades, sino por el hecho de que es superior tanto en inteligencia como en liderazgo. A pesar de que el otro bando está conformado por muchas personas, este sujeto siempre va 20 pasos adelante, y nadie, ni siquiera Galadriel o Adar, están cerca de reducir esa distancia a la mitad.
Galadriel, Celebrimbor y los arcos perfectos de la serie

Aparte de todo lo mencionado anteriormente, uno de los grandes triunfos de esta serie es que desarrolla arcos de forma tan perfecta que a día de hoy sigo sin asimilar muchos de ellos.
El ejemplo más claro de esta situación es Galadriel, pues esta crece conforme la trama avanza y, aunque sigue siendo ambiciosa, deja de lado su arrogancia y comienza a buscar un poco más de sabiduría en los demás, sin embargo, esto no alcanza, pues debido a su conexión con Sauron, experimenta algo que nunca había sentido antes: el miedo a morir.
Al lado opuesto del de Galadriel, como era de esperarse, se encuentra Celebrimbur, quien se deja llevar por su deseo de ser superior y se niega a abrir los ojos hasta que es demasiado tarde.
Si bien es cierto que algunas de sus acciones podrían generar molestia o desesperar al espectador, todo es parte de un arco bellísimo de autodescubrimiento, sacrificio y amor por Eregion, el hogar que tanto amó.

Aunque normalmente la serie suele centrarse en los elfos, hay que reconocer que el trabajo hecho con Durin IV es también magistral, pues pasa de ser el sujeto testarudo y terco de la primera temporada a convertirse en uno de los personajes más sabios, inteligentes y carismáticos de la serie.
A día de hoy El Señor de los Anillos nos ha dejado claro en más de una ocasión que el reino de Khazad-Dûm está destinado a sucumbir y perecer, sin embargo, Durin representa en esta temporada un rayo de luz en una montaña plagada de oscuridad.
Las historias secundarias pierden peso, pero era entendible

Desde hace algunos años comenzó a hacerse más notoria la tendencia de explorar, a lo largo de una serie, tramas secundarias con tal de rellenar episodios, y este error, creo yo, fue uno de los principales de la primera temporada.
Afortunadamente, en esta segunda parte de Los Anillos de Poder, dicha situación queda corregida, y aunque a algunos tal vez no les guste, hace que el viaje de Galadriel, Sauron y Elrond se vea potenciado.
Las historias secundarias, debido a que ocurren lejos de la Tierra Media, pierden peso y resultan casi intrascendentes, por lo que, aunque los eventos que ocurren en ellas son importantes, no permiten que el espectador genera una conexión, pues además de todo, carecen de momentos emocionantes.
Dicho esto, es necesario resaltar que la adición de Tom Bombadil, aunque forma parte de una de estas subtramas, fue un gran acierto, principalmente porque se siente como algo fresco y juega el rol de un personaje que, siendo honestos, faltaba en esta serie.
Este es el camino hacia la grandeza

A día de hoy todavía no se ha confirmado que vaya a haber una tercera temporada, sin embargo, este es claramente el camino que debe seguirse para alcanzar el éxito.
A pesar de que este año hemos tenido series grandiosas, puedo decir sin miedo a equivocarme que la experiencia que se tiene luego de ver algunos episodios de Los Anillos de Poder (sobre todo los de la batalla de Eregion) es única, tanto que, de seguir así, podría superar a proyectos como House of the Dragon con relativa facilidad.
Su narrativa, su desarrollo y sus protagonistas son exquisitos, tanto que incluso si no eres fan de Tolkien seguramente disfrutarás de la serie.
Somos Marvel Latin News, la web donde conseguirás todo lo relacionado a Marvel y el mundo del entretenimiento.





Deja un comentario