La película HIM ha sido descrita como un filme que desafía los géneros, mezclando el drama deportivo con el terror psicológico. Para su directora de fotografía, Kira Kelly, ASC, el reto fue crear un lenguaje visual que se adaptara a los cambios de tono sin perder coherencia ni impacto. En conversación con Marvel Latin News, Kelly compartió cómo abordó este desafío, cuáles fueron sus escenas favoritas y qué consejo tiene para los jóvenes que buscan abrirse camino en la cinematografía.
Crear un lenguaje visual entre deportes y terror
Kelly explicó que, junto al director Justin Tipping, decidió abrazar ambos géneros para luego definir los puntos de transición entre ellos:
“En las secuencias de fútbol, usamos una cámara mucho más activa, con movimientos fluidos y mucho handheld. La iluminación era más neutra. Pero cuando entrábamos al terreno del horror psicológico, optamos por cámara fija, encuadres más rígidos y simétricos, para transmitir la sensación de que Cam estaba atrapado. También jugamos con más contraste de color, saturación y sombras. Fue emocionante porque eran dos géneros que nunca había trabajado, y menos juntos, así que fue un reto creativo muy atractivo”.
Entre lo técnico y lo emocional: sus escenas favoritas
Cuando se le preguntó por una secuencia especial, Kelly no dudó en mencionar dos momentos:
“Técnicamente, me encantó filmar con cámara térmica (Flir). Fue un reto enorme que implicó a todo el equipo de cámara y de efectos, y nos obligó a trabajar en conjunto para resolver problemas. Pero emocionalmente, me marcó una escena de noche en la que Cam intenta llamar a su madre desde el complejo. Está al final de un pasillo largo con una ventana circular diseñada por nuestro director de arte, Jordan Ferrer. Usamos un solo haz de luz que iluminaba justo donde estaba el teléfono, y simbolizaba esa conexión con su familia que incluso ahí le era arrebatada. Fue un momento muy poderoso”.
Un consejo para las nuevas generaciones
Más allá de la técnica o los créditos, Kelly ofreció un consejo muy claro a quienes sueñan con dedicarse a la cinematografía:
“No esperes a que llegue un proyecto para poder filmar. Sal y dispara con lo que tengas, incluso con tu teléfono. A mí me encanta salir a tomar fotos y ver qué me atrae, qué composiciones repito, qué temas me obsesionan. Eso te ayuda a descubrir tu propio gusto, tu identidad visual. Dedicar tiempo a eso es fundamental. No se trata solo de conseguir el próximo trabajo, sino de cultivar tu mirada artística”.
Una experiencia transformadora
Para Kelly, HIM fue más que un proyecto: fue un laboratorio visual donde pudo expandir sus límites.
“Nunca había combinado estos dos géneros, y hacerlo me obligó a explorar nuevas formas de narrar con la cámara. Creo que eso es lo más valioso: seguir creciendo y experimentando”.





Deja un comentario